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Os deseamos un 2011 como lo queráis vosotros. Al ritmo de ABBA todo irá bien.
La Bella Varsovia festeja la Navidad con Operación Mantecón, la lectura colectiva de poemas y relatos navideños que organiza por séptimo año consecutivo. Se trata de una fiesta abierta al público no sólo como espectadores, sino también formando parte activa de la misma.

De esta forma, Operación Mantecón cede su micrófono para todo aquel que desee participar y leer su poema o relato. La actividad tendrá lugar mañana, jueves 23 de diciembre, a las 20.30 hh y en la Taberna La Espiga (c/San Pablo, 4).
«La muerte sobrevuela estos poemas como aquella que nos mostró Michael Leisen persiguiendo el coche de unos fiesteros versión años 30. Y yo no sé si Odón sabe que se pasea entre sus versos ni si, en su caso, es una belleza rubia o un pañuelo de gasa. El caso es que la muerte mira por todas las cerraduras esperando un momento de descuido.

Qué más quisiéramos que la muerte atrapara un 2 por 1 y desapareciera con su corte, pulsera todo-incluido en mano, un fin de semana en un hotel perdido de la mano de dios. A unos les daría por saltar al vacío sin paracaídas, otros beberían veneno con sabor a canela y, Odón, seguramente, aprovecharía para dejar de dormir como las liebres. Porque lo único que pide es morir con los cinco sentidos a punto. No quiere morir durmiendo, no quiere morir borracho. ¿Siempre lo das todo, Odón?» (Isabel Bono).

Odón Serón Zabala (San Lorenzo del Escorial, 1981) es Ingeniero Industrial. Ha publicado los poemarios Collage (Premio Imaginarte de Poesía; 4 de Agosto, 2004) y El matamoscas (4 de Agosto, 2006), y ha participado en varios libros conjuntos (Planetario, Cuentos por encargo, Cosas de niños, Una palabra en la recámara...), revistas y fanzines. Es miembro del consejo editor de 4 de Agosto, y codirector del fanzine Lapapelera. Pone voz y guitarra al grupo de rock El Cuarto Verde, con el que ha grabado los discos Las hojas muertas sólo saben crujir (2007) y Pulso (AE Distro, 2009).

Ilustración de portada de Kbcreativos, sobre una idea de Carmen Beltrán.
A la venta en diciembre de 2010.
76 páginas.
10 euros.
Los poetas Juan Bello Sánchez, por El futuro es un bosque que ya ardió en alguna parte, y Berta García Faet, por Introducción a todo, han resultado ganadores del IV Premio de Poesía Joven “Pablo García Baena”, convocado por La Bella Varsovia. Un jurado compuesto por Martín López-Vega, Antonio Lucas, Emilio Ruiz Mateo, Julieta Valero y Rebeca Yanke ha tomado la decisión por unanimidad, considerando que estamos ante «dos libros excelentes que anticipan a dos importantes poetas».

Juan Bello Sánchez nació en Santiago de Compostela en 1986; El futuro es un bosque que ya ardió en alguna parte es su primer libro. Estudia Ciencias de la Educación, en la especialidad de Educación Primaria. El jurado ha destacado «la originalidad de su poética, que se metaboliza en imágenes arriesgadas, poderosas, con el anclaje de una simbología tradicional».

Berta García Faet nació en Valencia en 1988. Compagina los estudios de Ciencias Políticas y Economía en la Universidad de Valencia, y es autora de los poemarios Manojo de abominaciones (XVI Certamen de Poesía Ana de Valle; Ayuntamiento de Avilés, 2008), Night club para alumnas aplicadas (VII Premio Nacional de Poesía Ciega de Manzanares; Vitruvio, 2009) y Fresa y herida (Premio Nacional de Poesía Antonio González de Lama 2010; de próxima publicación). Mantiene el blog “Triste y caliente” (http://tristeycaliente.blogspot.com). De su poemario Introducción a todo, el jurado resalta «la capacidad de combinar un tono conversacional con ciertas ráfagas de irracionalismo, además de la estructura quebrada y muy particular de los poemas».

Al IV Premio de Poesía Joven “Pablo García Baena” concurrieron 138 originales. El premio consiste en la publicación del poemario en la editorial La Bella Varsovia, así como la participación del ganador en la próxima edición de Cosmopoética.
Seis poemarios, escogidos por un prejurado de entre los 138 presentados al certamen, optarán este sábado 27 de noviembre al IV Premio de Poesía Joven "Pablo García Baena".

Los poemarios finalistas son los siguientes: el número 4, presentado con el seudónimo "Tula"; el número 33, cuyas iniciales de título son EFEUBQYAEAP; el número 46, que concurre con el seudónimo "Lamia"; el número 58, correspondiente al lema "Raíz cuadrada"; el número 113, bajo el seudónimo "Sally Bowles"; y el número 120, con iniciales de título ES, ES, ES, ES.

El galardón, convocado por La Bella Varsovia en homenaje al poeta cordobés Pablo García Baena, distingue a un poemario inédito y escrito en castellano por un autor menor de treinta años. El premio consiste en la publicación del poemario por La Bella Varsovia, así como la participación en la próxima edición del Festival Cosmopoética, dentro del apartado de poetas emergentes.

El jurado estará compuesto por cinco miembros de prestigio en el campo de la literatura, además de un secretario —con voz pero sin voto— como representante de La Bella Varsovia. Como novedad, se retransmitirán las deliberaciones del jurado vía Twitter (http://twitter.com/labellavarsovia) y a partir de las 12.30 hh.
Sin billete de vuelta es un viaje audiovisual por las calles de tu ciudad, de tu ilusión y de tu desolación, que puede ser Granada, Buenos Aires o aquella en la que jugabas a las canicas, o esperabas en un muro a una niña sin columpio. ¿Te acuerdas? Damián E. Bretones y Sara Toro te escriben una postal, te mandan fotos y vídeos del recorrido para que recuerdes la aventura, para que no olvides dónde estás...

Sin billete de vuelta se estrena en Granada este jueves 25 de noviembre a las 19.00 hh, y forma parte del ciclo de encuentros "Memoria Joven", coordinado por Ángeles Mora. El acceso es libre hasta completar aforo, y la dirección exacta:
Mediateca CajaGRANADA Francisco Ayala
Sala de Proyecciones, 2ª planta. Puerta de la Cultura
Centro Cultural CajaGRANADA. Memoria de Andalucía
Avda. de la Ciencia, 2. Granada
José Alberto Arias Pereira, Premio Andalucía Joven 2009 de Narrativa, escribe en "Gazeta 20" sobre el poemario Turismo de interior, de Cristian Alcaraz, que publicamos tras obtener el III Premio de Poesía Joven "Pablo García Baena". Puedes leer su texto haciendo click aquí.
Carlos Salem recomienda en su blog a Luna Miguel y su poemario Estar enfermo. ¡Muchas gracias!
Un total de 138 originales participan en el IV Premio de Poesía Joven "Pablo García Baena", convocado por La Bella Varsovia, y que se fallará en Madrid el próximo 27 de noviembre. La alta participación convierte al certamen, de esa forma, en uno de los premios de referencia para los jóvenes poetas españoles.

El galardón, que homenajea al poeta cordobés Pablo García Baena, distinguirá un poemario inédito y escrito en castellano por un autor menor de treinta años. El premio consiste en la publicación del poemario por La Bella Varsovia, así como la participación en la próxima edición del Festival Cosmopoética, dentro del apartado de poetas emergentes.

Al jurado, que estará compuesto por cinco miembros de prestigio en el campo de la literatura y un secretario —con voz pero sin voto— como representante de la asociación, corresponderá la decisión de otorgar el premio a una sola obra o declararlo ex-aequo y/o desierto.
«¿Qué pensamos al escribir un sms? ¿Qué urgencia nos mueve a codificar en pequeño todo un río de palabras? Los versos de Sara Herrera Peralta ni minimizan ni abrevian pero tienen la intensidad propia de los mensajes apremiantes. Si en lo cotidiano hay poesía, esta poeta llena la mesa de metáforas comestibles, de alimentos abstractos. Un día que es todos los días, la visión crítica de este mundo que late expresada con lucidez y fuerza. Poesía urgente, porque es el tipo de poesía que en estos tiempos hace verdadera falta» (Sofía Castañón).

Sara Herrera Peralta nació en Jerez de la Frontera (Cádiz) en 1980. Es autora de los poemarios La selva en que caí (2007), De ida y vuelta (Premio Martín García Ramos 2008) y Provocatio (Premio Ana de Valle 2009). Premio Voces Nuevas de Poesía en 2007, sus poemas han sido incluidos en distintas antologías poéticas y ha colaborado con diversas revistas literarias, en ediciones impresas y digitales. Su obra ha sido parcialmente traducida al francés y al portugués.

Entre 2009 y 2010 ha coordinado el proyecto Yo también leo, para el fomento de la lectura entre jóvenes. MBA especializado en Comunicación y Medios por el ESG Graduate School of Management de París, Master en Dirección de Marketing y Comunicación por la UOC, Diplomada en Turismo y Diplomada en International Management Assistance con intercambio en universidades de Helsinki y San Petersburgo, estudia un Grado en Lengua y Literatura Españolas. Actualmente reside en París.

Fotografía de portada de Laura Rosal.
A la venta en octubre de 2010.
56 páginas.
10 euros.
«Cada libro realizado con cariño y seriedad suma a su tiempo; cada antología ofrece una visión parcial de la realidad que nos ayuda a construir el mapa. Este libro, por tanto, suma dos veces, y se une a la vasta operación aritmética que La Bella Varsovia va desplegando a lo largo de los años» (Vicente Luis Mora).

Se trataba de poesía: de poemas escritos por autores jóvenes, inéditos o con apenas un par de títulos en su bibliografía. Se trataba de no temer; de publicar poesía, de crear altavoces para que esos poemas se escucharan más, y más fuerte. Así surgió en otoño de 2004 La Bella Varsovia, un proyecto con varias ramas que crecen y nos colman de frutos, desde la editorial (con libros como Sais) a la entregada a la agitación cultural, con las fiestas polacas conquistando los bares y las noches de los fines de semana para la literatura.

Se trataba de armarse con lupas y oídos abiertos, y descubrir qué se cocía, y servirlo y saborearlo. Sais celebra seis años de La Bella Varsovia reuniendo a diecinueve poetas cordobeses, habituales de nuestras actividades y publicaciones, que han querido soplar las velas con nosotros. ¿Se animan a pedir un deseo?

Prólogo de Vicente Luis Mora y poemas de Rafael Antúnez Arce, Maribel Baena, Rafael Calmaestra, Ana Castro, Eduardo Chivite, Jesús Fernández, Ignacio Gago, María González, María Lapachet, Antonio R. López, Antonio Martínez Cerezo, Marta Merino, Verónica Moreno, Leyla Ouf, Juanma Prieto, Luci Romero, María Sánchez, Francisco J. Serrano de la Vega y Sara Toro.

Ilustración de portada de María Ortega Estepa (aquí y aquí).
A la venta en septiembre de 2010.
136 páginas.
10 euros.
Las jóvenes poetas cordobesas María González y Sara Toro presentarán en Almería mañana, sábado 22 de mayo, sus poemarios El año en que murió Jean Genet (La Bella Varsovia, 2010) y Souvenir (La Bella Varsovia, 2009). En el acto participarán la poeta almeriense Natalia Manzano y las autoras; tendrá lugar a las 12.00 hh, en el Teatro Apolo, y a las 13.00 hh firmarán ejemplares de sus obras en la Feria del Libro de Almería.

«La voz de María González, una de las más prometedoras de la nueva hornada de poetas cordobeses, ya desde los primeros versos, se hace eco de una tradición bien aprendida», asegura Eduardo Chivite. «Su voz tiene una larga escuela poética, lecturas, trabajo». María González nació en Córdoba en 1986. Vinculada a la literatura y el teatro desde su infancia, en la actualidad finaliza sus estudios de Escenografía en la ESAD de Córdoba, mientras cursa Arquitectura Efímera en la Escuela de Arte “Mateo Inurria” de la misma ciudad. Ha publicado poemas en revistas como Huella Indeleble, Dulce Arsénico, Ciudad Poética o Chichimeca, y en las antologías Tiempos extraños para ti (Literalia, 2005), Qué nos han hecho (Isla Varia, 2008) y Terreno fértil (Cangrejo Pistolero, 2010). Debuta con El año en que murió Jean Genet (La Bella Varsovia, 2010).

Según Andrés Neuman, «estos souvenires de Sara Toro no son inofensivos, ni típicos, ni amables. Son afilados, vertiginosos, provocadores. Son auténticos recuerdos, es decir, incómodos y probablemente inventados. Su mezcla de sarcasmo y ternura, de furia y piedad, garantiza una ansiosa relectura. He aquí una voz reconocible, fresca, que tantea para encontrar. Si todos los estrenos poéticos fueran así, uno querría escribir siempre su primer libro de poemas». Sara Toro nació en Córdoba en 1984. Es licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Granada, ciudad a la que se trasladó en 2004, y donde actualmente cursa un Doctorado en literatura española e hispanoamericana. Ha obtenido el V Premio de Narrativa Breve “Cardenal Salazar”, y el accésit de poesía en el Certamen de Jóvenes Creadores de Madrid en 2008. También ha participado en diversas antologías, entre las que destacan Radio Varsovia (La Bella Varsovia, 2004), Tod@s somos Frida (Diputación de Córdoba, 2007) y Terreno fértil (Cangrejo Pistolero, 2010), así como en las revistas Bar Sobia, Tres orillas, PDA, Mitad doble y Calle 20. Souvenir (La Bella Varsovia, 2009), cuya primera edición se agotó en apenas cuatro meses (acaba de salir a la calle la segunda) es su primer poemario. Posteriormente ha publicado la plaquette La escombrera (Cartones del Diente de Oro, 2010).
La poeta María González presentará en Granada mañana, viernes 21 de mayo, El año en que murió Jean Genet (La Bella Varsovia, 2010). En el acto participarán el poeta y traductor Rubén Martín y la autora; tendrá lugar a las 20.00 hh, en el Café Piaf (c/Buensuceso, 13).

«La voz de María González, una de las más prometedoras de la nueva hornada de poetas cordobeses, ya desde los primeros versos, se hace eco de una tradición bien aprendida», asegura Eduardo Chivite. «Su voz tiene una larga escuela poética, lecturas, trabajo».

María González nació en Córdoba en 1986. Vinculada a la literatura y el teatro desde su infancia, en la actualidad finaliza sus estudios de Escenografía en la ESAD de Córdoba, mientras cursa Arquitectura Efímera en la Escuela de Arte “Mateo Inurria” de la misma ciudad. Ha publicado poemas en revistas como Huella Indeleble, Dulce Arsénico, Ciudad Poética o Chichimeca, y en las antologías Tiempos extraños para ti (Literalia, 2005), Qué nos han hecho (Isla Varia, 2008) y Terreno fértil (Cangrejo Pistolero, 2010). Su primer poemario publicado es El año en que murió Jean Genet (La Bella Varsovia, 2010).
El poemario Souvenir, editado por La Bella Varsovia y que supone el debut de Sara Toro en el panorama poético, ha agotado su primera edición apenas cuatro meses después de salir a la venta.

El poemario —que salió a la venta en los primeros días de enero— se ha presentado en Córdoba, Granada, Huelva, Madrid y Sevilla, cosechando un gran éxito entre los lectores. Esto ha permitido que Souvenir haya figurado dos meses entre los títulos más vendidos en la prestigiosa librería Hiperión (ocupando el número dos en el mes de febrero), apareciendo también en las listas de suplementos culturales como ABCD.

«Estos souvenires de Sara Toro no son inofensivos, ni típicos, ni amables. Son afilados, vertiginosos, provocadores. Son auténticos recuerdos, es decir, incómodos y probablemente inventados. Su mezcla de sarcasmo y ternura, de furia y piedad, garantiza una ansiosa relectura. He aquí una voz reconocible, fresca, que tantea para encontrar. Si todos los estrenos poéticos fueran así, uno querría escribir siempre su primer libro de poemas», plantea Andrés Neuman en la nota de contraportada de la segunda edición, que llegará a librerías en las próximas semanas.

Sara Toro nació en Córdoba en 1984. Es licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Granada, ciudad a la que se trasladó en 2004, y donde actualmente cursa un Doctorado en literatura española e hispanoamericana. Ha obtenido el V Premio de Narrativa Breve “Cardenal Salazar” y el accésit de poesía en el Certamen de Jóvenes Creadores de Madrid en 2008. También ha participado en diversas antologías, entre las que destacan Radio Varsovia (La Bella Varsovia, 2004), Tod@s somos Frida (Diputación de Córdoba, 2007) y Terreno fértil (Cangrejo Pistolero, 2010), así como en las revistas Bar Sobia, Tres orillas, PDA, Mitad doble y Calle 20. Tras Souvenir ha publicado la plaquette La escombrera (Cartones del Diente de Oro, 2010).

Málaga está llena de poetas
Pese a la abundante producción, la poesía continúa siendo un terreno poco rentable como medio de vida.
09.05.10. Marina Martínez.
Desde Manuel Alcántara (Málaga, 1928) a Cristian Alcaraz (Málaga, 1990), la poesía malagueña se apoya en el eclecticismo y la convivencia generacional. Estos son algunos ejemplos.
Decía José Antonio Muñoz Rojas que los poetas están «para ofrecerles tránsito a los demás, y que divisen un poco más allá, en medio de tanta oscuridad como nos circunda». A ello consagró el antequerano la mayor parte de sus casi cien años de vida, convirtiéndose en referente de la poesía de todo un siglo. Al menos, lo ha sido para muchas generaciones. Como tantos otros malagueños que a lo largo de la Historia han tejido en la provincia una brillante red de poetas.
La tradición manda. Nadie olvida aquellos años veinte en los que Manuel Altolaguirre y Emilio Prados fundaron la revista 'Litoral', un diálogo entre poesía, música y pintura que dio pie a un fecundo siglo XX. Y lo sigue haciendo. De hecho, algunos especialistas encuentran aquí una muestra de lo que se hace en el resto del país. «Málaga ha sido y es una provincia muy activa en este terreno, y hoy en día se puede decir que representa todo el arco de la poesía española». Tan claro lo tiene Manuel Borrás, director literario de Pre-Textos, una editorial valenciana que dedica una especial atención a la producción poética. Y ya van treinta años. Prueba de la «excelente salud» de este género en España. A juicio de Borrás, «hay poetas muy buenos de distintas generaciones».
Ya lo dice Manuel Alcántara: «Tenemos una herencia grandiosa». «Si le quitamos a la lírica española la contribución de Andalucía se quedaría en mucho menos», considera el poeta y articulista de SUR -que cuenta en su haber, entre otros, con el Premio Nacional de Literatura. En su opinión, «Málaga siempre ha sido una ciudad de poetas». Hoy la lista es casi interminable. Desde consagradas firmas como Alcántara, Alfonso Canales o María Victoria Atencia a voces posteriores, pero igualmente consolidadas, como Chantal Maillard, Rafael Ballesteros, Francisco Ruiz Noguera, Juvenal Soto, José Infante, Francisco Cumpián, Rafael Inglada, Isabel Pérez Montalbán, José Antonio Mesa Toré, Antonio Jiménez Millán, Francisco Fortuny, Aurora Luque, Álvaro García, Juan Bonilla... Sin olvidar al citado Muñoz Rojas o a Rafael Pérez Estrada, ya fallecidos.
Nuevas generaciones
Ahora encuentran relevo en nuevas generaciones. Aunque, más que un relevo, sería una convivencia donde la edad es lo que menos importa. Ahí están, por ejemplo, David Leo García, Cristian Alcaraz, Beatriz Ros, Virginia Aguilar, María Eloy-García, Camilo de Ory, Carmen López, Sergio R. Franco, Juan Manuel Villalba, Isabel Bono o María Fernández Lago. Por citar a algunos. Autores entre los 20 y los 40 años que pisan firme en la poesía, algunos ya incluso con más de un reconocimiento.
Destaca el caso de David Leo García, un estudiante malagueño de Filología Hispánica ya con fama nacional, que se dio a conocer como poeta hace cuatro años tras la publicación de 'Urbi et orbi'. Con él obtuvo el XXI Premio Hiperión, convirtiéndose en el ganador más joven de todas sus ediciones. Autor de los cuadernos 'Escrito, escroto, escruto' y 'Demanda de sol', también es miembro del consejo de redacción de la revista 'Robador de Europa' y codirector de la colección de poesía 'Puerta del Mar' de la Diputación. Y todo cuando aún no ha cumplido los 22 años.
Él siempre lo ha tenido claro: «La poesía hace mi vida más plena». Y lo hace gracias a una sensibilidad forjada en el cine, la pintura o incluso «el sarcasmo y la ternura» de 'Los Simpson'. «Y más allá de todo, la vida», subraya este joven convencido de que «Málaga está llena de poetas». Camilo de Ory bromea con ello: «Ser poeta está chupado. Lo que cansa es trabajar en una droguería». Según el autor, «debe de haber algo en el agua que riega este campo en Málaga, porque salen poetas de debajo de la setas y de entre los arbustos». Otra cosa es que dé para vivir. «El dinero llega de una forma indirecta», añade el escritor. A juicio de la poeta y directora del Centro Cultural Generación del 27, Aurora Luque, «por sí sola, la poesía no permite vivir». Algo que, en su opinión, redunda en su beneficio porque «le permite defenderse de intereses comerciales».
Para Ruiz Noguera, «la poesía acompaña la vida, pero de ninguna forma como medio de supervivencia». Sabe de lo que habla. Desde hace años compagina su labor como profesor de la Universidad de Málaga con su faceta de poeta y traductor, además de ser impulsor de varias publicaciones, como 'El Laberinto del Zinc' o 'Robador de Europa'.
Está claro. No alivia económicamente, pero la poesía «te llena a otros niveles», apunta María Navarro. Además de ser psicoanalista, la poeta dirige desde Málaga la editorial Miguel Gómez, volcada en la lírica, además del pensamiento. Su experiencia le permite afirmar que el lector de poesía «es un público muy fiel». Un tipo de lector con una «sensibilidad especial», observa María Victoria Atencia. No en vano, es una obra «que hay que saber leer y digerir», añade la poeta malagueña, que aconseja a los más jóvenes «buscar la constancia y la personalidad». Es la clave para entrar en esta «fiesta de la palabra», como define Chantal Maillard. Para la escritora belga afincada en Málaga, el poema «necesita una disposición especial, una atención y un recogimiento» que no consigue sacarlo de la minoría.
Sólidos en minoría
Cristian Alcaraz añade otras razones: «La mayoría de la gente no lee poesía por miedo o con la excusa de no entenderla». No hay que preocuparse. «Decía Pérez Estrada que cuando la poesía es mayoritaria resulta sospechoso, y yo estoy de acuerdo», recuerda Álvaro García, miembro de esa «primera generación que halló cierta normalidad en el mundo editorial». «La poesía ya no es un grupo que surge en torno a una figura, hay voces muy sólidas», sostiene.
Ajena a «toda la actividad que gira alrededor a la poesía en Málaga» escribía hasta hace dos o tres años la fotógrafa y estudiante de Bellas Artes Beatriz Ros. Hoy ya prepara su segundo poemario, después de haber logrado con el primero el I Premio de Poesía Joven Pablo García Baena. El mismo galardón -en este caso, en su tercera edición- que comparte Cristian Alcaraz, también ganador del VII Certamen Andaluz de Escritores Noveles. Con apenas veinte años, este estudiante de Filología Hispánica encuentra en la poesía una «forma de sobrevivir»: «Todo el mundo tiene acceso a ella, pero sólo unos pocos son los encargados de sentirla por dentro, y eso es un lujo».
Quien quiera ser uno de esos 'pocos' está a tiempo. Porque, como apunta Álvaro García, «la sensibilidad se puede cultivar». Él mismo lo pondrá en práctica en el primer curso de escritura creativa que impartirá la Universidad de Málaga. Será a partir de otoño. Mientras, seguirá recurriendo a la poesía como un «modo de salud verbal». Ese rincón «imprescindible para descubrir la vida» del que habla Manuel Alcántara. Eso que siente «por dentro de la piel y la sangre» Cristian Alcaraz. Tres generaciones, pero el mismo estímulo.
(Leído en Diario Sur)
La poeta María González presentará en Córdoba mañana, viernes 30 de abril, El año en que murió Jean Genet (La Bella Varsovia, 2010). En el acto participarán el escritor Eduardo Chivite y la autora; tendrá lugar a las 20.15 hh, en la Librería Luque (c/Jesús y María, 6).

«La voz de María González, una de las más prometedoras de la nueva hornada de poetas cordobeses, ya desde los primeros versos, se hace eco de una tradición bien aprendida», asegura Eduardo Chivite. «Su voz tiene una larga escuela poética, lecturas, trabajo».

María González nació en Córdoba en 1986. Vinculada a la literatura y el teatro desde su infancia, en la actualidad finaliza sus estudios de Escenografía en la ESAD de Córdoba, mientras cursa Arquitectura Efímera en la Escuela de Arte "Mateo Inurria" de la misma ciudad. De igual forma, al mismo tiempo, intenta componer la luz en algún que otro espectáculo. Ha publicado poemas en revistas como Huella Indeleble, Dulce Arsénico, Ciudad Poética, Chichimeca o Bar Sobia, y en las antologías Tiempos extraños para ti (Literalia, 2005), Qué nos han hecho (Isla Varia, 2008) y Terreno fértil (Cangrejo Pistolero, 2010). El año en que murió Jean Genet (La Bella Varsovia, 2010) es su primer poemario.

Posteriormente, y como segunda parte del programa literario organizado por La Bella Varsovia para el viernes 30, a las 22.00 hh y en la Taberna La Espiga (c/San Pablo, 4) tendrá lugar una fiesta polaca. Se abrirá el micrófono a todos los interesados en recitar sus textos poéticos o narrativos, que podrán inscribirse en el momento de la lectura.
La Bella Varsovia ha convocado el IV Premio de Poesía Joven “Pablo García Baena”, a cuya tercera edición concurrieron 109 poemarios enviados desde Argentina, España y Francia. Resultó ganador por unanimidad el poeta malagueño Cristian Alcaraz, cuya obra Turismo de interior se presentó en la pasada fase previa de Cosmopoética. La primera edición distinguió a Sofía Castañón, por Últimas cartas a Kansas, y Beatriz Ros, por De cómo descubrí que seguía viva, mientras en 2008 el ganador fue Diego Llorente, por habitación.

El certamen, que homenajea al poeta cordobés Pablo García Baena, distinguirá un poemario inédito y escrito en castellano por un autor menor de treinta años; el premio consiste en la publicación del poemario por La Bella Varsovia, así como la asistencia del ganador a la edición de Cosmopoética de 2011, en el apartado de poetas emergentes. Al jurado, que estará compuesto por cinco miembros de prestigio en el campo de la literatura y un secretario —con voz pero sin voto— como representante de La Bella Varsovia, corresponderá la decisión de otorgar el premio a una sola obra o declararlo ex-aequo y/o desierto.

El plazo de envío de originales para el IV Premio de Poesía Joven “Pablo García Baena” finaliza el próximo 7 de agosto de 2010. Como novedad, La Bella Varsovia informará puntualmente del número de ejemplares recibidos, identificándolos con seudónimo para permitir a los autores cerciorarse de la recepción del original, así como de la fase de preselección y discusión del jurado, mediante el blog http://premiopablogarciabaena.blogspot.com
«La voz de María González, una de las más prometedoras de la nueva hornada de poetas cordobeses, ya desde los primeros versos, se hace eco de una tradición bien aprendida. La sensación de proximidad de un realismo directo a lo García Casado, la tonalidad narrativa de la Experiencia, la inmediata sencillez de las palabras que usamos a diario, o la poesía como un recuerdo que pertenece a todos, y la interioridad del mundo de la infancia... No puede negar María que su voz tiene una larga escuela poética, lecturas, trabajo; sabedora de que el verso hay siempre que cuidarlo. Y atrapa a un tiempo, como algo propio que respira en este libro, la pugna entre la realidad, vista desde una fría objetividad emocional, y la nocturnidad, como extraña ensoñación consciente, a veces voluntaria, por donde se descubre a sí misma en un viaje de ida y vuelta. Los poemas se rompen, en pedazos igual que los deseos, o sangre en vez de tinta... y sorprende entonces de veras en medio de sus versos la belleza, o cómo se vuelve esperanzadoramente poética en el momento de contemplar, inesperado, que la vida la rodea» (Eduardo Chivite Tortosa).

María González nació en Córdoba en 1986. Vinculada a la literatura y el teatro desde su infancia, en la actualidad finaliza sus estudios de Escenografía en la ESAD de Córdoba, mientras cursa Arquitectura Efímera en la Escuela de Arte "Mateo Inurria" de la misma ciudad. De igual forma, al mismo tiempo, intenta componer la luz en algún que otro espectáculo. Ha publicado poemas en revistas como Huella Indeleble, Dulce Arsénico, Ciudad Poética, Chichimeca o Bar Sobia, y en las antologías Tiempos extraños para ti (Literalia, 2005), Qué nos han hecho (Isla Varia, 2008) y Terreno fértil (Cangrejo Pistolero, 2010). El año en que murió Jean Genet (La Bella Varsovia, 2010) es su primer poemario.

Fotografía de portada de Sofía Siesta.
A la venta en abril de 2010.
76 páginas.
10 euros.
«Secretos. Dudas. Miedos. Neveras vacías. Monstruos bajo la cama. Que Él diga yo_también/ los corazones hay que comérselos. Los crematorios. Quedarse con/en Las_afueras. En plena ebullición, cuando "parece un simulacro estar vivo", Cristian Alcaraz, con un tono sugerente, extremadamente sincero, lleno de frescura, permite que sean las hormonas y la edad las encargadas de jugar con el lenguaje y emprende un viaje —de vacaciones, lejos de la costa— hacia el interior de sí mismo. La muerte, en forma de crematorios, y el amor, al que hay que llegar de la mano, aunque a veces se quede sin gasolina y los trayectos sean largos, son dos de las paradas de esta ruta turística construida a través de factores comunes. Y es que es un placer llegar y poder decir "bienvenidos a mi sistema operativo", para después quedarse» (Ana Castro).

Cristian Alcaraz nació en Málaga en 1990, y estudia Filología Hispánica. Ha ganado varios certámenes de poesía a nivel local y regional, como el VII Certamen Andaluz de Escritores Noveles (organizado por el Pacto Andaluz por el Libro), y algunos de sus poemas han sido publicados en diferentes revistas digitales, como La sombra del membrillo. Turismo de interior, su primer poemario, obtuvo el III Premio de Poesía Joven "Pablo García Baena".

Fotografía de portada de Víctor Carrillo.
A la venta en marzo de 2010.
56 páginas.
10 euros.
«La cita de Louise Bourgeois con la que se abre este libro, y de cuyo último verso toma título, ofrece una de las claves esenciales en la poesía de Cristina Morano: la consciencia del ser como caída. Saberlo no transforma su poética en ontológica tragedia, sino en petición de misericordia ante la peste, piedad requerida para mirar al mundo. Búsqueda de la belleza como espacio protector ante el vértigo del descenso en el amor, en lo absurdo de la guerra, en la soledad, en la incomunicación» (Julia Otxoa).

«Vivir apenas con lo puesto, saltando de cama en cama, devorando las neveras de los amantes. (...) Ese instinto de supervivencia es el que recorre la obra de Cristina Morano. No es la chica de la mochila verde o la mujer de la curva, sino una trabajadora de las palabras, una observadora precisa de una realidad en conflicto permanente consigo misma. Su honradez le impide subirse a la torre vigía y mirar al género humano como un vodevil de tercera. Ella está dentro, participa de las miserias y las alegrías, desde la habitación del hotel, observando las botellas que cruzan el Mediterráneo, en el cuarto de baño compartiendo el secreto mejor guardado de las madres» (Pablo García Casado).

Cristina Morano nació en Madrid en 1967. Escritora y diseñadora gráfica, trabaja actualmente en la agencia "Tropa" de Murcia. Obtuvo el Premio José Hierro 2000 por La insolencia (Universidad Popular José Hierro, 2001). Sus poemas han sido recogidos en las antologías Tras la espesa corteza de los días, cien años de poesía en Murcia: 1900-1999 (ed. David Sandoval; Tres Fronteras, 2002), Cárcel de amor (Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, 2005), Qué nos han hecho (ed. Lluis Pons Mora; Islavaria, 2008) y La manera de recogerse el pelo (ed. David González; Bartleby, 2010).

Fotografía de portada de Marisa Vadillo.
A la venta en marzo de 2010.
76 páginas.
10 euros.
«Letal en el epigrama: aquella frase "imperecedera en medio de todo lo que cambia" de la que Nietzsche habló. Rebelión contra la herencia platónica y su disociación del cuerpo y el alma. Encomio de la excelencia femenina, apegada al concepto, heroica, elocuente en su hermosa —y temible, y envidiable— corporeidad. Homenaje a Virginia Woolf. Una fiesta en donde se escuchan ecos de Lhasa, del apego por la maldad en Baudelaire y del canto poético en Lorca. Algo parecido a un paraíso para el autor de Lolita, Estar enfermo no es sólo la sublimación de la fiereza o la soberbia adolescentes; es expresión de un desaliento en una autoridad cuya lengua jamás es afectada. Para la que el erotismo se construye sólo a partir de pistas de veras sutiles: en ocasiones erigido como un lamento por el desdén, la ausencia, la pérdida o la culpa, aquí el verso es habilidoso cuando se trata de someter dulcemente al lector. Como el amante que se limita, feliz, a seguir instrucciones» (Antonio J. Rodríguez).

Luna Miguel (Alcalá de Henares, 1990) ha residido en Almería y Niza. Sus poemas, traducidos al francés, portugués y ruso, han aparecido desde 2001 en espacios como Los Noveles, Luke, La bolsa de pipas o las antologías El Jaiku en España (Hiperión, 2003) y La casa del poeta (Sloper, 2007). Ha publicado las plaquettes Síntomas (La Bella Varsovia, 2008) y Proceso (Vitolas del Anaïs, 2009), así como Modernakis (Alpha Decay, en prensa), un proyecto de narrativa breve junto a Antonio J. Rodríguez. También prepara los poemarios Pensamientos estériles y Poetry is dead. Estar enfermo es su primer poemario. Ha colaborado con diversas revistas y editoriales como fotógrafa; estudia Periodismo y Comunicación Audiovisual en Madrid. Actualmente trabaja como columnista en el diario Público, y como colaboradora esporádica de Viceland.

Ilustración de portada de Oscar B. De Alessi (aquí y aquí).
A la venta en febrero de 2010.
52 páginas.
10 euros.