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Cuestiones como la influencia mutua entre la cocina y la escritura y la búsqueda de inspiración para quienes desarrollan su arte ante la hoja en blanco o los fogones protagonizarán la mesa redonda "A gustar convidan: el diálogo entre la gastronomía y la literatura", con la que la editorial cordobesa La Bella Varsovia celebra la publicación del libro A gustar convidan.

La mesa tendrá lugar el lunes 23 de abril, a las 19.00 hh, en el salón de actos de Cajasur-Gran Capitán (Av. Gran Capitán, 13). En el acto, moderado por la periodista Marta Jiménez, intervendrán la chef Celia Jiménez, galardonada con una estrella Michelín; la periodista gastronómica Almudena Villegas, Premio Nacional de Gastronomía 2008; y la escritora Verónica Moreno y el cocinero José María González Blanco, participantes estos dos últimos del libro A gustar convidan. Posteriormente, a las 19.45 hh, González Blanco y el fotógrafo David Molina Grande firmarán ejemplares de A gustar convidan, apuesta de La Bella Varsovia para esta edición de la Feria.

A gustar convidan habla en un idioma nuevo: el de la gastropoesía. José María González Blanco, discípulo de Arzak y Adrià, ha interpretado los versos de trece jóvenes poetas de Córdoba (Rafael Calmaestra, Ana Castro, Jesús Fernández, Fernando Gómez Luna, María González, Antonio M. Cerezo, Elena Medel, Verónica Moreno, Juanma Prieto, Sara Toro, Alejandra Vanessa, Francisco Javier Vera y Rafael Villegas) en clave gastronómica: creando platos que otorguen sabor a cada metáfora, en un proceso documentado por las fotografías de David Molina Grande. Posteriormente, cada autor ha probado el plato y escrito sus sensaciones en un poema o texto en prosa, «en un idealizado y enriquecedor camino de ida y vuelta», en palabras de Juan Mari Arzak, prologuista de A gustar convidan, que añade que se trata de una obra «curiosa y apasionada».
A los fogones, José María González Blanco; tras la cámara, David Molina Grande. Frente al papel —y frente al plato— trece jóvenes poetas cordobeses que han cedido sus versos para la inspiración gastronómica, y que a su vez han encontrado ideas en el sabor de sus poemas hechos carne, pescado, algas y magia; una obra «curiosa y apasionada», según leemos en el prólogo del maestro Juan Mari Arzak, que desemboca «en un idealizado y enriquecedor camino de ida y vuelta».

Un libro que habla en un idioma nuevo: el de la gastropoesía. A gustar convidan moldea un verso de Luis de Góngora y presenta un libro de poemas y prosas, claro, pero también un libro de fotografías que congelan la vida y la sirven bien caliente, y a la vez un recetario al uso antiguo —el de la pasión— y al uso más innovador: el que se convence de que la gastronomía constituye un arte al nivel del que se sirve de la palabra o de la imagen. ¡Buen provecho!


Prólogo de Juan Mari Arzak.
Recetas de José María González Blanco.
Fotografías de David Molina Grande.
Poemas de Verónica Moreno, Rafael Villegas, María González, Juanma Prieto, Antonio M. Cerezo, Rafael Calmaestra, Sara Toro, Alejandra Vanessa, Fernando Gómez Luna, Elena Medel, Francisco Javier Vera, Ana Castro y Jesús Fernández.
A la venta el 30 de abril de 2012.
104 páginas.
18 €
ISBN 978-84-939991-1-7
La obra Sharaija murió con trece años, del escritor cordobés Eduardo Chivite, se estrena en Sevilla mañana, sábado 14 de abril. Sharaija murió con trece años salta a la escena de la mano de la compañía La Tabla Teatro; su versión en libro, en la que ya figuraba el texto teatral junto a una versión poética y otra narrativa, fue editada en 2008 por La Bella Varsovia, en un volumen ilustrado por Manuel Garcés Blancart. Chivite es, además de escritor, profesor en la ESAD de Sevilla.

El estreno en Sevilla de Sharaija murió con trece años tendrá lugar en el Auditorio del CICUS (Centro de Iniciativas Culturales de la Universidad de Sevilla; c/Madre de Dios, 1), a las 20.00 hh, con funciones los días 14, 15, 21 y 22 de abril. Eduardo Chivite ofrece en Sharaija murió con trece años «una realidad enfocada desde los ojos de un niño que se hace hombre, de un niño que socialmente pierde la inocencia por la estipulación, las costumbres y todo lo que nuestra sociedad nos impone, haciéndonos olvidar a cada paso que damos en nuestra vida el valor más preciado que posee una persona, la humanidad». Así, la de Sharaija es «una historia contada al más puro estilo Peter Pan, dirigido a padres y para disfrute de niños».

La compañía La Tabla Teatro inicia su andadura a finales de 2010. Su habitual proceso de investigación les llevó a trabajar en Sharaija murió con trece años, «una obra», en su opinión, «donde se ven reflejados los meses de trabajo en los personajes creados por los actores». El equipo artístico de La Tabla Teatro está compuesto por José Luis Verguizas Moguer (Él), Yolanda Fernández Mejías (Sharaija), Patricia López Ocaña (Malena y Clotilde), Paula Recio Iturralde (Gato Juanito) y Ana Luque Sayago (Emma), bajo la dirección de Manuel Molina.